Discos
Aznar y Gallo, una aventura creativa en sintonía de tango
El bajista y el violinista lanzaron el disco Utopía.
“Queríamos empujar el horizonte de los dos un poco más allá y sorprendernos con lo que encontráramos”, dicen Pedro Aznar y Ramiro Gallo cuando sintetizan el resultado de Utopía.
El material es un trabajo conjunto de dos músicos excepcionales que, a través de 13 composiciones, recorren tangos, milongas y aires litoraleños originales.
Por esos territorios, Aznar avanza con su voz siempre versátil y una musicalidad de altos nutrientes. Gallo, por su parte, ratifica la constante expansión de su caudal artístico. Dos potencias.
Un disco de cadencias bien tangueras, brillantes y en ocasiones melancólicas (“Donde estabas”, “Es muy poco y es muy tarde” o “Quédate”), ribetes característicos del quinteto de Gallo (“Tumba carnero”, “Tilinga”), timbres sonoros ribereños (“Arabesco” y “Olvidada”) y un cierre de tono sinfónico como coda de un trabajo sobresaliente.
“Cada canción fue un nuevo paso en el camino hacia lo desconocido, en una aventura creativa que decidimos emprender juntos»
Quédate! quédate! / Guarda en tu mirar la flor que ha de brotar / La luna que se estira sobre el mar / Es hora de entregarse a amar, canta Aznar en el tema que abre un disco de buena madera poética.
“Cada canción fue un nuevo paso en el camino hacia lo desconocido, en una aventura creativa que decidimos emprender juntos. Cuando nos dimos cuenta, habíamos cruzado un mar”, comentan los músicos que se embarcaron en una travesía de nobles profundidades.

Tal vez el disco supere las habituales fronteras de lo clásico y lo popular o los cruces que se celebran entre aquellos que tienen orígenes de tango o de rock. Utopía parece saltar cualquier encasillamiento forzoso porque busca en la esencia, en la música por sí misma y en el encuentro de dos músicos de alta radiación artística. Claro, sin olvidar de hacerlo en sintonía de tango.
